“Zona libre de niños”: Un bar alemán desata un acalorado debate

Sonnendeck¿Puede un establecimiento tener una parte oficialmente declarada “Zona libre de niños”? La decisión de una típica terraza veraniega alemana ha desatado un acalorado debate en el oeste de Alemania.

Hamacas, sombrillas, arena de playa blanca con vistas sobre las aguas del Rin… Un lugar idílico donde disfrutar de un refrigerio en los días de verano. Sin embargo, un cartel sobresale: “Niños no\Perros no”.

Tras ocho años, el Biergarten (jardín de la cerveza) “Sonnendeck” de Düsseldorf, en el oeste del país, decidió declarar su zona de playa como “zona tranquila”, libre del ruido que puedan provocar los niños o los perros.

Para ello, colocó una puerta doble donde en uno de los lados se puede ver en grande el símbolo de prohibido sobre un grupo de niños y, en el otro, el mismo símbolo sobre un perro.

La medida no tardó en hacer que las redes sociales ardieran en un acalorado debate de defensores y refractarios.

“El cartel tampoco me gusta a mí. Yo mismo tengo tres niños, pero no se podía continuar como hasta ahora”, explica el dueño de la terraza, Patrick Weiss.

En su opinión, la culpa la tienen, sobre todo, un determinado tipo de padres: “Éstos simplemente miran cómo sus pequeños tiran arena a otros clientes. Si los niños llenan 20 ceniceros y vasos con arena, llenan de barro los bancos y las madres piensan que eso no les concierne, no queda más remedio que tomar medidas”.

Las reacciones de las madres no se hicieron esperar. “Es decepcionante y triste que se equipare a los niños con los perros y que nosotros, como familia, estemos marginados.

Sin embargo, Weiss se defiende alegando también razones económicas para esta decisión. “Si las familias se traen sus comidas y sus bebidas, y al final del día sólo he hecho diez euros entre los clientes de esa zona, debo pensar en algo”.

También la seguridad ha jugado un papel importante. “Aquí se nos han colado niños en la cocina y otra vez uno incendió una palmera. Si pasa eso, el responsable soy yo”.

El dueño del local rechaza la acusación de que odia a los niños. “Hemos construido un nuevo parque infantil extra”, indica. Pero esto no es del agrado de todas las madres. “Nuestro hijo no va a parques infantiles cercados”, escribió una sin tener en cuenta que la zona de playa también tiene una valla.

El caso recuerda al vivido hace tres años en el barrio berlinés de Prenzlauer Berg, cuando un café decidió declarar su establecimiento como “zona libre de carritos de bebés” y desató la ira entre las conocidas como “madres latte-macciato”, es decir, las madres que acuden a los modernos cafés del popular barrio con sus cochecitos de bebé para degustar un café con leche, normalmente, bio.

Legalmente están en su derecho a decidir quién puede disfrutar de su establecimiento. Un hotel recibió luz verde por parte de la justicia alemana para no hospedar nunca más a clientes con niños.

El responsable de “Sonnendeck” parece decidido y no se va a dar por vencido a pesar de las críticas. En su opinión, los adultos tienen derecho a tener sus propios espacios igual que los niños.

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