¿Sabés cuál es el origen de la gabardina?

¿Sabés cuál es el origen de la gabardina?

gabardinaEs una de esas prendas que son atemporales y que han marcado la historia de la moda. Humphrey Bogart la lució en “Casablanca” y el inspector Colombo la convirtió en su seña de identidad: la gabardina cumple 100 años y en la London Fashion Week se celebró a este clásico de la casa Burberry.

Surgió en las sastrerías londinenses, pero ese abrigo se convirtió por primera vez en un artículo de masas cuando estalló la Gran Guerra en 1914, con la necesidad de proteger a los soldados del viento y el mal tiempo.

Ahora, la distinguida casa de moda Burberry celebró el aniversario en el desfile de Londres y rindiendo honores a la prenda se vio a la supermodelo Kate Moss, sentada en la primera fila del desfile de gabardinas negras en diversas variantes.

Seguramente, el fundador de esta casa de modas Thomas Burberry no tenía en mente tanto glamour cuando a fines del siglo XIX hizo los primeros diseños de su primera “trenchcoat”. Ya en 1870 trabajó la tela para aplicar una capa impermeable creando así la famosa gabardina.

En la expedición polar de Roald Amundsen, Ernest Shackleton y Robert Falcon Scott experimentaron con esta nueva técnica textil que repelía la lluvia pero al mismo tiempo dejaba transpirar. A comienzos del siglo XX, Burberry hizo de ese material refinados diseños que convirtieron la prenda en un artículo atemporal.

Tenía que resistir al mal tiempo y mantener caliente. Después de todo tenía que soportar lo peor que entonces las personas se podían imaginar: las trincheras (en inglés:trenches) de la Primera Guerra Mundial.

untitledThomas Burberry dotó de la gabardina de hombreras y un cinturón con hebilla ajustable que permitía a los soldados acoplar sus equipo militar. Además, las mangas se podrían retirar con rapidez en caso de necesidad.

Por delante se cerraba el abrigo con doble botonadora. Sobre la espalda había una segunda capa para repeler mejor el agua. Los oficiales de la Royal Army estaban entusiasmados y en 1908 comenzaron a ordenar la nueva prenda en grandes cantidades.

El “trenchcoat”, que antes de la Gran Guerra se llamaba “Tielocken”, ha llegado a fecha de hoy prácticamente sin modificaciones. Burberry sigue confeccionando la prenda en el norte de Inglaterra.

En los círculos de costura londinense se cuenta que los modistos tienen que aprender durante un año antes de poder comenzar a coser un cuello. El forro a cuadros sigue siendo un distintivo de la casa y los clientes suelen pagar varios miles de euros por una gabardina original.

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