¿Sabés cuál es el sello más caro del mundo?

Briefmarke «British Guiana»Es de papel, color rojo púrpura y apenas tan grande como un pulgar: La “British Guiana 1c magenta” se convirtió en el sello (estampilla) postal más cara del mundo, al ser rematado por 9,5 millones de dólares en la casa de subastas Sotheby’s en Nueva York. Es el único sello de su tipo en el mundo.

“Estamos entusiasmados con este precio récord; se trata de un momento grandioso en la historia de la filatelia”, dijo el subastador David Redden, que de niño también coleccionaba estampillas. “Será difícil superar este precio, y probablemente nunca llegue a ocurrir hasta que la ‘Guyana británica’ vuelva a subastarse. Reconozco que me duele un poco verla partir”.

Redden calificó la “Guyana británica”, impreso en 1856 en la entonces colonia británica en Sudamérica, como el “monte Everest de los sellos”. Aunque este objeto de deseo de los coleccionistas resulta difícil de valorar a primera vista para el ojo inexperto: el anverso es magenta (rojo púrpura) oscuro sellado en negro y con letras ilegibles, mientras que el reverso es magenta más pálido, con aún más sellos y letras.

Todo ese texto impreso da cuenta de la movida historia de la estampilla. En el anverso se ve una firma grande en negro. “El sello se hizo de manera un tanto burda y el responsable de correos tuvo miedo de que lo pudieran falsificar. Por eso hizo que cada ejemplar llevara la firma de alguno de los empleados”, contó Redden durante la presentación.

Aunque al parecer se imprimieron miles de ejemplares, según Sotheby’s sólo ha sobrevivido el sello recién subastado. Su autenticidad fue ratificada en dos ocasiones por la Royal Philatelic Society en Londres y en su reverso quedaron inmortalizados casi todos sus antiguos dueños.

Según la leyenda, el sello fue descubierto por un estudiante de 12 años que un día de 1873 se puso a hurgar en los cajones y armarios de su casa. Así aterrizó en la colección del austríaco Philippe von Ferrary, considerado uno de los principales coleccionistas de sellos del mundo. En el siglo XX pasó por las manos de numerosos millonarios hasta que en 1980 el magnate John du Pont lo adquirió en una subasta.

Du Pont falleció en 2010 en la cárcel, donde cumplía una pena por asesinato, y sus herederos decidieron subastar el sello. Lo cierto es que sea quien sea el dueño, el interés por él será enorme. Varios museos y exposiciones filatélicas han solicitado según Redden poder mostrar en algún momento el ahora sello más caro del mundo.

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