Una casa salida de una impresora 3D

 Holanda Casa 3DUn estudio holandés diseñó una casa “sin principio ni fin”, utilizando la impresora 3D más grande del mundo y aprovechando la tecnología con la que algún día podrán usar para imprimir casas en la Luna. 

El estudio de arquitectura holandés DUS, encargado del proyecto, ha puesto ya la primera piedra, aunque en este caso sea un bloque negro de superficie rugosa, y el cemento haya sido sustituido por plástico de origen vegetal.

La hormigonera es una enorme impresora con apariencia de torre metálica que ha sido bautizada como “fabricante de habitaciones”.

“Necesitábamos una impresora grande, pero como no estaba en el mercado, decidimos construirla de tal manera que la pudiéramos desplazar a diferentes lugares”, explica Hans Vermeulen, uno de los jóvenes arquitectos de DUS.

El principio es idéntico al de las impresoras 3D a pequeña escala: se elaboran las coordenadas y el diseño digitales en el ordenador y se manda a la máquina, que en “capas” tridimensionales reproduce la información.Holanda Casa 3D 1

“Ahora usamos plástico procedente en un 80 % de plantas, porque es la técnica que más conocemos, pero en principio se puede imprimir cualquier material que pueda fundirse y solidificarse”, explicó el arquitecto.

La impresora reproduce estructuras de un tamaño máximo de 2 x 2 x 3 metros que luego se apilan para crear los espacios deseados, que también son fácilmente desmontables. La combinación de estructuras imita un juego de lego.

Los arquitectos esperan terminar la casa dentro de tres años y su objetivo es que la misma sea “habitable”.

Retos por delante

Las formas impresas sí tienen en cuenta los huecos necesarios para las instalaciones eléctricas y de fontanería.

Otro “reto” por resolver es si una “casa de plástico” puede responder a niveles razonables de confort y de seguridad, siendo lo inflamable del material otro interrogante para el que ya se buscan respuestas.

“Estamos estudiando el posible uso de un tipo de laca para proteger el material del calor y pensamos en las posibilidades de imprimir con madera, o polvo de mármol, reciclando los desperdicios de la industria griega” de ese sector, apuntó el arquitecto.

Por lo pronto, la tecnología 3D, que está revolucionando el mundo de la arquitectura y otros campos, ofrece grandes ventajas como la reducción de emisiones de CO2 en un 60 %‘ si se compara con la industria del cemento.

A la vez se presenta como una alternativa con la que se pueden hacer objetos únicos, a medida, por un precio de producción de masa.

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