El beso de una jirafa

El beso de una jirafa

JirafaLa imagen es conmovedora. Una jirafa despide al hombre que la cuidó y que sufre un terrible cáncer terminal.

El 19 de marzo Mario, un voluntario de 54 años que trabajó en el Zoológico de Róterdam en Países Bajos durante varios años, tuvo la oportunidad de cumplir su último deseo tras ser diagnosticado con un tumor cerebral terminal: ir junto a su familia a despedirse de todos los animales que cuidó, en especial a decir adiós a su amigo preferido dentro del Zoo.

Al encuentro lo concretó una organización holandesa llamada “Ambulance Wish Foundation” (AWF), que tiene como objetivo tal como dice su slogan “agregar vida a aquellos días”.

AWF provee un servicio especial en el cual, con sus nuevas ambulancias, se encargan de recoger a personas que transitan el último tramo de una enfermedad terminal y cumplir sus últimos deseos. Muchas veces es ver un amanecer en la playa, otras pasar momentos junto a sus mascotas, un paseo en velero, presenciar algún espectáculo o conocer animales exóticos.

Y Mario es uno de los afortunados que pudieron cumplir su deseo final en su enfermedad terminal. La foto, compartida en la página oficial de la organización Stichting Ambulance, muestra a su amiga jirafa despidiéndose de él con un dulce beso y conmovió al mundo entero.

Haciendo los deseos realidad: la tarea más noble

Así como la organización estadounidense Make-A-Wish, AWF opera gracias a la amabilidad de los casi 200 voluntarios que trabajan para hacer realidad los sueños de la gente.

Fue fundada por Kees Veldboer, quien también es el conductor de las ambulancias de la compañía para ayudar en el proceso de realización del deseo. Las ambulancias fueron diseñadas específicamente con grandes ventanas para que los pacientes puedan ver el mundo mientras son trasladados.

“Generalmente las personas que padecen estas enfermedades sólo yacen en sus camas, imposibilitadas de ir adonde deseen ir. Pero con esta organización tienen la oportunidad de ir adonde sea. A veces los llevo a la playa, otras a sus casas a despedirse de sus seres queridos…”, comenta Kees Veldboer mientras conduce la ambulancia que lleva a un hombre que pronto verá cumplido su último deseo.